viernes, 16 de diciembre de 2011

¿Hasta luego?

En la última entrada creo que escribí que volvería a contar algo en un par de semanas. Al parecer han pasado más de dos, y es que con el calor del sur el tiempo se dilata y va más lento de lo que parece.

Prometí detallar la aventura vivida en Guatemala, creada en mi infancia cuando veía pelis de Indiana Jones y me sentía libre como el viento, sin ataduras, sin dependencias, sin etiquetas que tener que cumplir para los demás, sin miedo.
Lo que he vivido, sentido, experimentado no se parece a nada de lo que haya vivido antes, y me hace descubrir, ver, sentir que somos los dueños de nuestro destino. Tenemos el poder de la lámpara mágica de poder pedir deseos y que se cumplan. Todo es posible. Bueno, diría que casi todo, me recuerda esta frase a mi último día en el parque central en Antigua. Cuando caminaba por él buscando un banco libre y un señor de 50 años se cruzó en mi camino. Cuando dio varios pasos hacía adelante cambió de opinión, y se volvió para sentarse en el banco conmigo, y allá que llegó lo de siempre: sempiterna entrevista de pretendiente con ganas de encontrar novia. Él tenía 52 años y después de explicarme muchas cosas de su vida (me pregunto cómo he desarrollado tanta paciencia) me soltó: todo es posible. Yo le respondí: -CASI todo es posible, pero algunas veces hay que ser realista, pero siga pidiendo, que cualquier día le llega la novia que desea, sólo tiene que desearlo con fuerza-. Y me despedí.

La excursión la empezamos todos juntos en Livingston, y a partir de ahí nos separamos... Yo seguí mi camino cuando lo empecé el lunes sola, tal y como deseaba. He vivido momentos de Pekin Express como había soñado, momentos de auto-stop y pick up de policías. He conocido gente genial en momentos irrepetibles que había pedido conocer. Me he bañado totalmente sola en el Lago Peten Itza, con la única compañía de los pezqueñines que cada vez que me paraba me dejaban en el centro del circulo para que no me sintiese sola. Me hacían manicura y pedicura cada vez que me quedaba quieta y cosquillas cada vez que me descuidaba. Agua cristalina, turquesa, por todas partes, selvas, junglas, sonidos, quietud, tranquilidad, energía, sabores, olores, colores, música, personas... Demasiado para ni siquiera poder empezar a detallar algo de todo, MUCHO!

Este es el recorrido que he hecho durante dos semanas:

http://maps.google.es/maps?hl=es&cp=13&gs_id=v&xhr=t&q=mapa+guatemala&rlz=1R2SUNA_esGB410&biw=1152&bih=585&gs_upl=&bav=on.2,or.r_gc.r_pw.,cf.osb&wrapid=tljp132402446652704&um=1&ie=UTF-8&hq=&hnear=0x8588135036e7506b:0x35982b375b84d5bb,Guatemala&gl=es&ei=mQLrTr21F4ibOufc1JkI&sa=X&oi=geocode_result&ct=image&resnum=1&sqi=2&ved=0CDQQ8gEwAA


La guía de viaje que está terminando mi amigo Paco, por si a alguien se le ocurre venir a Centro América:

http://www.okowel.com/es/

Y la Banda Sonora de mi Vida, todavía no tengo claro si soy Willy Fog o Romi, en fin, lesbiana no soy, pero me parece que me quedan días para hacerme hermafrodita, eso va más con mi personalidad: Juan Palomo, yo me lo guiso yo me lo como.





Hice todo, hasta el día de hoy como sentí, puede que pudiera haber hecho menos o más, pero sobre todo hice lo que sentí, cuando lo sentí. Por encima de todo, lo hice a mi manera, sin fronteras...








CONTINUARÁ...

1 comentario:

  1. por supuesto chica, las buenas historias no tienen fin! C:

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